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Cómo documentar una decisión cripto sin convertirla en recomendación

Una plantilla educativa para registrar contexto, fuente, límites y preguntas abiertas.

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Documentar una decisión sirve para dejar por qué la tomaste. No sirve para decir a otras personas que hagan lo mismo.

La diferencia entre las dos cosas

Una recomendación dice haz esto.

Una documentación dice esto es lo que hice y por qué.

La segunda es útil para ti. La primera exige que puedas sostener una previsión, y eso casi nunca se puede sostener con certeza.

Empieza por el contexto

Antes de escribir nada, anota estas cuatro cosas.

Cuál era la situación cuando decidiste.

Qué alternativas descartaste.

Qué información tenías disponible en ese momento.

Qué habría pasado si la decisión hubiera sido la contraria.

La cuarta es la más útil y la que más se omite.

Escribe el motivo, no la justificación

Un motivo se comprueba con los datos que tenías.

Una justificación se construye después, cuando ya sabes cómo fue.

Ejemplos de motivos: la comisión superaba el umbral, la fecha del contrato exigía actuar, la fuente oficial había cambiado.

Ejemplos de justificaciones: era la opción más segura, el análisis técnico lo respaldaba.

Anota qué fuente usaste

Cada dato que sustenta la decisión necesita su referencia.

Anota el dominio, la página y la fecha de lectura.

Guarda la referencia aunque el dato ya no esté disponible.

Dentro de un año necesitarás saber de dónde salió, no solo qué era.

Deja claro qué no sabías

Anota también lo que no sabías en ese momento.

No tenías acceso a una cifra concreta.

No conocías la fecha del cambio.

No verificaste una dirección.

Esta sección es la que más valor tiene cuando revisas la decisión meses después.

Separa lo que no sabías de lo que no consultaste.

Marca los límites

Una decisión documentada tiene que decir hasta dónde llega.

Escribe qué parte del problema resuelve y qué parte no.

Si tu decisión era reducir exposición en un solo protocolo, no la presentes como una postura general sobre ese sector.

Los límites explícitos evitan que tu nota se lea como una regla general cuando nunca pretendió serlo.

Escribe las preguntas abiertas

Una decisión rara vez cierra todas las preguntas.

Anota qué queda pendiente de verificar y para qué fecha.

Así la siguiente revisión parte de las mismas preguntas, y no de cero.

No la publiques como consejo

Si publicas esta documentación, el formato importa mucho.

Usa un bloque separado para las preguntas abiertas.

Nunca conviertas una conclusión retrospectiva en una instrucción.

Quien lee una nota seis meses después no sabe que tú ya sabías cómo terminaba.

Revísala cuando cambie el contexto

Ponle fecha de revisión.

Una decisión que dependía de un precio, de una tasa o de una versión de un contrato solo sigue siendo válida mientras esas cosas no cambien.

Anota qué tendría que pasar para que la decisión dejara de tener sentido.

Fuentes